Deconstruyendo paisajes segovianos

Extraído de https://twitter.com/patrimonionat
Extraído de https://twitter.com/patrimonionat

Por FCO. JAVIER BARBADILLO 

Autor de “Manual para observar e interpretar paisajes” (Tundra Ediciones 2016)

 

El pasado 3 de noviembre se presentó el Programa de Infraestructuras Turísticas en Espacios Naturales para la provincia de Segovia, una inversión de 2,72 millones de euros más 200.000 euros que aportará la Diputación Provincial. ¿A qué destinan ese dinero? A dos miradores y un hotel para “incrementar la actividad económica y el empleo, contribuyendo a consolidar el medio rural fijando población”. Demasiadas expectativas (y dinero) para algo que apenas incidiría en el flujo turístico de la provincia.

LOS MIRADORES

El actual mirador de Piedras Llanas (junto a la ermita e la Virgen de Hontanares), que supone una sencilla obra de madera, sería transformado en una pasarela elevada y prolongada hacia una plataforma ubicada sobre el vacío. El trazado de este proyecto permitiría, al parecer, “observar la naturaleza de manera diferente”…a través de una construcción que incluye vidrio y materiales reflectantes.

Mirador planificado en Piedras Llanas (De @patrimonionat)
Mirador planificado en Piedras Llanas (De @patrimonionat)
Fotomontaje del mirador planificado en Sepúlveda (De @patrimonionat)
Fotomontaje del mirador planificado en Sepúlveda (De @patrimonionat)

Por otra parte, el Mirador de la Virgen de la Peña situado en el núcleo urbano de Sepúlveda y con vistas a esa población y al Parque Natural de las Hoces del Río Duratón, será sustituido por una instalación “muy poco habitual como es un Mirador sobre el vacío de las Hoces del Duratón”. Estaría dotada, entre otros elementos, con barandilla de acero y piezas de hormigón prefabricado.

Ninguno de esos montajes atiende a verdaderos criterios de integración en el paisaje, muy al contrario: ambos alterarían la integridad de sus entornos y distanciarían al observador en su percepción de unos paisajes, hasta hoy, caracterizados por su singular relevancia panorámica. Además, al coste de la obra habría que sumar importantes gastos de mantenimiento para preservar su funcionalidad, dadas las duras condiciones climáticas de las zonas en que se emplazarían. Factores ambientales (hielo, lluvias, insolación) que indefectiblemente mermarán su disponibilidad y atractivo para el turismo.

EL HOTEL

Montaje de la adecuación de las casas de las Campanillas como hotel (de @patrimonionat)
Montaje de la adecuación de las casas de las Campanillas como hotel (de @patrimonionat)

Por último, un proyecto de construcción en la Dehesa de la Garganta (Gudillos) del municipio de El Espinar, donde se prevé aprovechar las casas de las Campanillas para convertirlas en hotel de unas 30 habitaciones ampliando la vieja edificación existente hasta unos 1.160 m2 construidos. Con ello se persigue atraer “montañeros, familias o grupos que demandan alojamientos de calidad o singulares en su ubicación”. Y hacerlo “aumentando el gasto de los visitantes”. Se alega que el hotel permitiría “disfrutar del contacto con la naturaleza, de la importante variedad del arbolado, de las actividades deportivas que permite la Sierra de Guadarrama como el senderismo, la bicicleta de montaña, la escalada y el esquí o simplemente recrearse con paseos, el retiro y tranquilidad que se puede encontrar en el lugar”. Lo cierto es que el hotel ocuparía una zona hasta hoy muy restringida de la Sierra de Guadarrama, un paisaje forestal que recuperó altos niveles de naturalidad en las últimas décadas. La presencia de un hotel implicaría un riesgo tan grave para el entorno natural como para los alojados (en caso de incendio forestal). Tampoco conviene olvidar que casi la mitad del turismo en la provincia de Segovia procede de Madrid y ese público no suele pernoctar en la sierra.

EL VALOR DEL PAISAJE

Quienes promueven estos proyectos dicen procurar “aumentar los atractivos turísticos de estas áreas segovianas”. Olvidan que los verdaderos atractivos turísticos de esas zonas son ellas mismas. El valor de esos paisajes segovianos radica en su naturalidad, en su fuerza escénica y hasta en su soledad. Ocuparlos con obras para atraer más público es ningunear ese valor paisajístico, no saberlo gestionar. Ningún paisaje atractivo requiere un llamativo mirador para que vengan a ver…el propio mirador. Esto equivale a negar el paisaje. Valorar un entorno natural es una cosa y venderlo en euros

de hotel aislado y caro, otra muy distinta.

¿Alguien adosaría al acueducto de Segovia un mirador con vistas al vacío y un hotel en su base? ¿Hay forma humana de justificar tal recurso turístico?